Google ha firmado más de 2.000 contratos con medios de comunicación en los últimos 5 años
‘Alquilar a tu enemigo’: cómo Google pagó millones a los medios para evitar la presión regulatoria.
Al igual que en otros países del mundo, muchos pequeños medios brasileños estaban juntando fondos como podían para sobrevivir. La oferta de dinero de una empresa como Google parecía un milagro.
“Me preguntaba por qué me ofrecían esto. Sonaba demasiado bueno para ser verdad”, dijo el director de medios, usando un dicho brasileño: “Regalo demasiado generoso, santo sospechoso”.
“Para ser sincero, no sé leer inglés, pero firmé el contrato, no leí todos los detalles”, afirma. “Representa alrededor del 40% de nuestros ingresos… cada mes. Y cada primer día del mes está depositado en nuestra cuenta. Qué maravilla. Se deposita religiosamente”. Otras fuentes de ingreso son la publicidad, las donaciones y los programas financiados por el Estado.
Luiz, cuyo nombre ha sido cambiado debido al riesgo para su financiación que podría significar divulgar los detalles de su contrato, es uno de al menos 450 directores de medios en toda América Latina —y más de 2.000 en todo el mundo— que han firmado un acuerdo de este tipo con el programa de licencias Google News Showcase en los últimos cinco años.
A través de Showcase, Google ha gastado miles de millones de dólares en medios de comunicación a nivel global. En el proceso, según dicen algunos críticos, el programa ha generado dependencia financiera, ha hecho que los medios renuncien a reclamaciones de derechos de autor, y posiblemente se ha blindado frente a futuras demandas relacionadas con el uso del periodismo para entrenar modelos de inteligencia artificial. Esto es lo que encontró la investigación transfronteriza La Mano Invisible de las Big Tech, liderada por Agência Pública y el Centro Latinoamericano de Investigación, CLIP, en colaboración con otras 17 organizaciones de 15 países.
En 2019, la Unión Europea votó a favor de una directiva de derechos de autor que cambió durante años la forma en que el mundo regularía la tecnología y las noticias digitales.
Fuente: Primicias
